22 nov, 2018

Las 5 enfermedades más comunes en invierno

Publicado Por: FHF FARMACIA Farmacia Online En: Actualidad Comentario: 0 Golpear: 58

La llegada del invierno y las bajas temperaturas dan lugar a la mayor aparición de enfermedades que, en otras épocas del año, se dan con una frecuencia mucho menor. En la mayoría de los casos no son enfermedades excesivamente graves, pero siempre es importante tanto su prevención como su tratamiento en caso de aparecer finalmente.

Para ayudaros en este proceso, desde FHF Farmacia Online queremos indicar a todos nuestros lectores las 5 enfermedades que con mayor frecuencia aparecen al llegar las bajas temperaturas del invierno:

  1. Resfriado

Pese a no ser una enfermedad excesivamente grave, sus síntomas resultan realmente molestos para quien los sufre. Congestión y secreción nasal, estornudos, tos, garganta irritada y ojos llorosos suelen ser los principales síntomas que presenta el resfriado común. Hay muchos virus respiratorios diferentes que pueden causar el resfriado común, pero los rinovirus son los más comunes. El resfriado común es la razón principal por la que los niños faltan a la escuela y los adultos al trabajo. Algunas formas de prevenir el resfriado podrían ser:

- Protegerse del frío y evitar en la medida de lo posible los cambios bruscos de temperatura.

- Seguir, en general, hábitos saludables: no fumar, seguir una dieta sana rica en frutas y verduras y beber en abundancia.

- El resfriado es altamente contagioso, por lo que evitar el contacto con otras personas afectadas durante los 2-4 primeros días del proceso es fundamental si no queremos caer enfermos.

- Se puede reducir el riesgo de resfriarse si se lava las manos con frecuencia, se evita el contacto cercano con personas enfermas y no se toca la cara con las manos sin lavar.

No hay cura para el resfriado. Para sentirse mejor, debe descansar mucho y beber líquidos en abundancia. Los medicamentos de venta libre pueden ayudar a aliviar los síntomas, pero no harán que el resfriado desaparezca más rápido. Los antibióticos no ayudan a recuperarse de un resfriado común causado por virus respiratorios, no funcionan contra los virus y, si los toma innecesariamente, pueden hacer que su cuerpo tenga más dificultad para luchar contra infecciones bacterianas en el futuro.

  1. Gripe

Al igual que el resfriado, no es una enfermedad excesivamente grave, aunque en colectivos como en niños pequeños y en adultos en edades avanzadas puede resultar más peligrosa, pudiendo en el peor de los extremos llegar a causar la muerte. Las personas que se ven afectadas por procesos gripales severos suelen encontrar dificultades respiratorias, dolor o presión en el pecho o el abdomen, mareos repentinos, confusión, vómitos intensos y persistentes y fiebre alta.

La "gripe" es el nombre común del término médico "influenza". Es un virus que infecta el sistema respiratorio. La gripe está causada por un grupo de virus llamados virus de la gripe o de la influenza, de los que existen tres tipos A, B, y C. El virus de la gripe se transmite de persona a persona, habitualmente a través de las secreciones respiratorias, por la tos y el estornudo.   

Los procesos gripales tienen su auge entre los meses de noviembre y marzo en el hemisferio norte del globo, donde nos encontramos nosotros. Por ello, y con el objetivo de prevenir la enfermedad, entre los meses de septiembre y noviembre se recomienda a la población que se vacunen contra ella, ya que es la mejor forma de prevenirla. Vacunarse contra la gripe es especialmente recomendable para:

- Niños a partir de los 6 meses de edad y adolescentes en determinadas situaciones o con enfermedades de base.

- Niños sanos a partir de los 6 meses de edad, adolescentes y adultos sanos que convivan con pacientes de riesgo.

- Miembros del entorno familiar cuando existan lactantes menores de 6 meses de edad con factores de riesgo, ya que estos no pueden recibir la vacuna antigripal.

- Embarazadas.

- Todos los profesionales sanitarios.

  1. Bronquitis

La bronquitis aguda es una inflamación de la pared interna de los bronquios. Estos son los conductos por los que el aire llega a los pulmones para alcanzar la parte más profunda del pulmón (zona alveolar), que es donde realmente se establece el intercambio de oxígeno entre el pulmón y la sangre. Su principal síntoma es la tos, que puede producir o no expectoración acompañada de mayor o menor dificultad respiratoria y presión en el pecho. Sus síntomas suelen durar entre 7 y 10 días. En los casos más extremos, especialmente en personas fumadoras, la bronquitis puede llegar a convertirse en crónica; junto a la variedad crónica, la aguda es uno de los principales tipos de bronquitis. Se trata de una enfermedad muy frecuente, pero raramente causa la muerte. En general, no suele durar más de dos semanas, aunque la tos puede prolongarse en el tiempo, después de que la infección haya remitido. Es aconsejable entonces tomar una serie de recomendaciones para mejorar la calidad de vida del afectado:

- Seguir un tratamiento que alivie los ataques de la enfermedad, suelen ser analgésicos, antitusivos y broncodilatadores.

- Seguir una rutina de ejercicio que sin llegar a ser muy exigente, ayude a fortalecer los músculos intercostales que nos ayudan a respirar.

- Es aconsejable evitar ambientes con humo y, en caso de ser fumador, debería dejar de serlo.

- Beber gran cantidad de agua para reducir la densidad mucosa que le obstruye las vías respiratorias.

- Se recomienda descansar, ingerir líquidos sin cafeína con frecuencia para hacer más fluidas las secreciones y aumentar la humedad del ambiente con humificadores.

La exposición intensa a algunas sustancias irritantes puede provocar una irritación bronquial (bronquitis no infecciosa):

- El humo de tabaco, incluido el que otras personas producen al fumar.

- El polvo.

- Gases químicos y vapores.

- La contaminación del aire.

  1. Asma

El asma es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias. Si padece de asma, las paredes internas de sus vías respiratorias se inflaman y se estrechan. Eso las hace muy sensibles y pueden reaccionar fuertemente a aquellas cosas a las que usted es alérgico o encuentra irritantes. Cuando las vías respiratorias reaccionan, se estrechan y los pulmones reciben menos aire. El asma es cada vez más frecuente tanto en jóvenes como en adultos. En la mayoría de los casos, el asma aparece debido a estímulos alérgicos. Se caracteriza principalmente por la aparición de episodios de dificultad respiratoria y presión en el pecho, generalmente provocados por otros síntomas como la tos, respiración con ¨pitidos¨ (sibilancias) y sensación de ahogo, dificultad al respirar.

Todas aquellas personas que se vean afectadas por asma, deben tener especial cuidado con realizar ejercicio físico en épocas de alergia severa, seguir su tratamiento de una forma estricta y, por supuesto, abstenerse por completo de fumar.

El asma es una inflamación de los bronquios que no se cura, pero que se puede llegar a controlar hasta el punto de poder disfrutar una calidad de vida similar a la de una persona no asmática.

La medicación que más se utiliza contiene glucocorticoides en presentaciones inhalatorias (se trata de un dispositivo que ayuda a liberar una cantidad específica de medicamentos a los pulmones), que mejoran la inflamación y, a medio plazo, consiguen controlar el asma y evitar su empeoramiento posterior. Son derivados de la cortisona, pero en dosis muy bajas. Además se pueden utilizar glucocorticoides orales y  broncodilatadores.

  1. Tos ferina

Es una enfermedad infecto-contagiosa aguda que afecta al aparato respiratorio, cuyo síntoma típico es una tos en accesos o paroxismos. Una de las características de esta enfermedad es que con frecuencia se puede escuchar un sonido convulsivo profundo cuando el paciente trata de inspirar.

La tos ferina o tos convulsiva es una infección bacteriana aguda que afecta a las vías respiratorias altas. Esta enfermedad la causan la bacteria Bordetella pertussis o Bordetella parapertussis, es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas, que afectan principalmente a los lactantes menores de seis meses, a adolescentes y adultos. El contagio se realiza directamente desde la persona enferma a la sana por el aire (al hablar, toser...), por las gotas de Pflugge. Las personas infectadas son más contagiosas durante las primeras etapas de la enfermedad hasta aproximadamente 2 semanas después del inicio de la tos. Los antibióticos acortan el período de contagio a 5 días desde el inicio del tratamiento.

El principal síntoma de la tos ferina es la aparición de una tos incontrolable, tan incontrolable que puede llegar a causar vómitos o dificultades respiratorias. No es una enfermedad grave, pero sí puede llegar a tener complicaciones para niños y bebés.

La tos ferina se puede prevenir con la vacuna correspondiente, que forma parte del calendario vacunal del niño, también se recomienda a todas las mujeres embarazadas durante la segunda mitad del embarazo, independientemente de que ya se hayan vacunado antes o de cuándo se hayan vacunado.

Al ser una enfermedad bacteriana, el uso de antibióticos acelerará el proceso de recuperación de los afectados. La gente que vive o que está en contacto frecuente con una persona con tos ferina debe recibir antibióticos para impedir el contagio, incluso aunque ya se haya vacunado contra esta enfermedad. Es posible que los niños pequeños que todavía no hayan recibido las cinco dosis de la vacuna necesiten una dosis de refuerzo si se exponen a un familiar infectado.

De la misma forma, y como venimos apuntando, descansar, beber mucho líquido y evitar en la medida de lo posible el contagio, son algunas de las acciones a llevar a cabo si estás afectado por esta molesta tos.

Si estás afectado por cualquiera de estas enfermedades o de cualquier otra por la que requieras los productos de nuestra farmacia, no dudes en contactar con nosotros.

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